Ya has reflexionado sobre tu estilo de vida, las posibles razas, el sexo del animal, etc. Ahora, debes conocer un poco más sobre el proceso de adopción de un perro de un centro de acogida. Cada centro tiene su propio procedimiento, pero generalmente existen las mismas etapas básicas.
Para empezar, antes de salir hacia el centro de acogida, es importante que prepares tu casa para la llegada del perro... ¡por si acaso vuelves acompañado de tu nuevo amigo! Además, es preferible que hayas adquirido ya algunos accesorios que le ayudarán a adaptarse rápidamente a su nuevo entorno.
Intentarlo una y otra vez
Visita el centro de acogida todas las veces que haga falta hasta que encuentres al que será tu perro. Para evitar decepciones, no des por hecho que lo vas a encontrar a la primera (aunque muchas veces es difícil volver sin el nuevo miembro de la familia). Tienes que encontrar al perro que esté destinado a ti y al que tú estés destinado como dueño.
Llévate un cuaderno de notas y un bolígrafo para poder anotar toda la información importante relativa a las cuestiones importantes que sin duda querrás plantear. Lleva también si es posible una cámara digital. La mayoría de los centros de acogida te permitirán hacer fotos de los perros. Algunas veces, puede ser más fácil elegir el perro idóneo dejando pasar un tiempo y revisando tus notas y tus fotos en casa.
Arriba
Candidatura a la adopción
Evidentemente, no hay nada más fácil que enamorarse a primera vista. Sin embargo, intenta pasar algún tiempo con el perro antes de decidir adoptarlo. Busca un perro que sea alegre y sociable y evita a toda costa los animales agresivos. Muchos perros de refugios desbordan energía porque normalmente permanecen encerrados. No rechaces por sistema a un perro porque parezca incapaz de parar quieto. Si encuentras un perro que parezca destinado a ti, inicia el procedimiento de candidatura a la adopción.
Ello exige algunas formalidades y a veces tendrás que rellenar un cuestionario de adopción. El cuestionario consiste en una serie de preguntas como:
- ¿Por qué motivos quieres adoptar?
- ¿Cuántas personas componen tu hogar?
- ¿Cuánto tiempo pasas fuera de casa cada día?
- ¿Dónde estará el perro por la noche?
- ¿Eres el propietario de tu casa o piso o estás en alquiler?
- ¿Tienes otros animales de compañía? ¿Están esterilizados o castrados? ¿Están al día en sus vacunaciones?
- ¿Alguna vez has dejado un animal en un centro de acogida? Si es así, ¿en qué circunstancias?
- ¿Has tenido animales de compañía anteriormente? Si es así, ¿qué pasó con ellos?
- ¿Piensas esterilizar o castrar a tu animal? (En muchos centros de acogida lo hacen sistemáticamente).
- ¿Piensas llevarlo a cursos de adiestramiento?
Algunas de estas preguntas pueden parecer intrusivas o innecesarias, dependiendo de tu situación. Pero no olvides que su objetivo es ubicar a un perro en el hogar idóneo para él, descartar a las personas que podrían maltratar al animal (utilizarlo para peleas de perros, etc.) y reducir al mínimo las probabilidades de que el perro tenga que volver al centro.
Desde luego, hay un margen de error: no se trata de una ciencia exacta.
Arriba
Entrevista breve
Una vez completadas las formalidades, un colaborador del centro se reunirá contigo y te hará una serie de preguntas dependiendo de la información que hayas aportado. Es posible que quiera hablar también con los demás miembros de la familia para comprobar que están también motivados. Por último, si eres aceptado como candidato a adoptar, tendrás que hacer un donativo para ayudar al centro a hacer frente a las necesidades de todos los animales acogidos. Ten en cuenta que durante su estancia en el centro, tu nuevo compañero ha recibido alimentos y cuidados e incluso en algunos casos le habrán vacunado e implantado el microchip. En algunos casos, te pedirán que firmes un contrato de adopción.
Finalmente, podrás volver a casa con tu nuevo perro (a no ser que tengan que esterilizarlo o castrarlo antes).
Arriba
Decisión firme
La adopción de un perro es un acto importante que te compromete para toda la vida del animal. Por este motivo, el procedimiento es relativamente complejo. Si tienes la menor duda, haz caso a tu intuición y no adoptes un animal hasta que no estés seguro al 100%.
Arriba
|